Altitud moderada. Masa de hemoglobina a 1700 m y vivir a 1200 m
Actualizado: 6 oct
La altitud de entrenamiento clásica se ubica entre unos 2000 y 2500 m, y uno de sus efectos más estudiados es el aumento de la masa de hemoglobina, que mejora la capacidad de transportar oxígeno. Dos estudios de 2026 miran altitudes más bajas, un campamento a 1700 m y atletas que viven a 1200 m. Para quienes vivimos y entrenamos al nivel del mar, como en Uruguay, y competimos a veces en la cordillera, los dos aportan algo.
Referencia de la masa de hemoglobina
El metaanálisis de Gore y colaboradores (2013), con datos individuales de 17 estudios que midieron la masa de hemoglobina con reinhalación de monóxido de carbono, estimó un aumento de alrededor de 1,1 % cada 100 horas de exposición durante la altitud, y valores 3,3 % por encima de los iniciales hasta 20 días después. También mostró que la respuesta individual varía mucho, aunque campamentos de 2 semanas probablemente generan algún aumento en la mayoría.
Campamento a 1700 m
Hirayama y colaboradores (2026) siguieron a 16 fondistas hombres en un campamento a 1700 m de 9 a 23 días. Midieron la masa de hemoglobina con el mismo método y, cada mañana, la saturación de oxígeno, la frecuencia cardíaca, la fatiga, el sueño y los kilómetros.
La masa de hemoglobina subió 1,4 % en promedio, con respuestas individuales de −2,1 a +4,6 %, es decir, de 18 g menos a 35 g más. La duración de la estadía fue lo que más se relacionó con el cambio (r = 0,70). En el modelo que combinó variables, la duración y el cociente entre saturación y frecuencia cardíaca explicaron la mayor parte de la variación, y según el signo del coeficiente, el aumento fue mayor en quienes tenían un cociente más bajo, o sea, menos saturación para la misma frecuencia cardíaca.
Con 9 a 23 días, la tasa del metaanálisis de Gore anticiparía entre 2 y 6 %. Mi hipótesis es que a 1700 m el estímulo es más chico y hace falta más tiempo, y el estudio va en esa línea, con la duración como la variable que más pesa a esa altura.
Vivir a 1200 m
Durand y colaboradores (2026) compararon a 13 atletas de resistencia que viven y entrenan a 1200 m desde hace años con 12 atletas de nivel del mar, todos hombres de 18 a 30 años con unas 12 horas de entrenamiento semanal. Hicieron una prueba máxima en bicicleta en su ambiente habitual y otra respirando aire con menos oxígeno, equivalente a unos 2500 m.

Los dos grupos empeoraron a 2500 m, pero los que viven a 1200 m perdieron bastante menos. El VO₂máx cayó 15,5 % en los de nivel del mar y 8,9 % en los de altura, y la saturación máxima bajó 12 puntos contra 2,2. La potencia pico cayó 10,9 % contra 6,4 %. Los autores lo atribuyen sobre todo a una mejor saturación arterial, posiblemente por una mayor respuesta ventilatoria.
Hay un detalle del diseño que cambia bastante la interpretación. La prueba basal del grupo de altura se hizo en su ambiente, a 1200 m, así que su salto de hipoxia fue más chico. Con la presión barométrica estándar, la presión de oxígeno inspirado pasa de unos 149 a 109 mmHg al nivel del mar y de unos 128 a 109 mmHg a 1200 m (cálculo propio). Parte de la diferencia entre grupos puede venir de ahí. Además es un estudio transversal y no midieron masa de hemoglobina.
Aplicación práctica
Lo que puedo concluir es que en altitud moderada la duración de la exposición pesa más que buscar la altitud exacta, que la respuesta es muy individual y que vivir en altura da cierta ventaja para competir más arriba, aunque el tamaño de esa ventaja todavía no está claro.
Si el objetivo es aumentar la masa de hemoglobina, priorizar estadías largas. Por debajo de unas 2 semanas el aumento es chico e incierto.
Medir la respuesta individual. La saturación y la frecuencia cardíaca de la mañana son fáciles de registrar y en este estudio se relacionaron con el resultado.
Revisar el hierro antes de subir, porque la altitud aumenta la demanda para formar glóbulos rojos (Sim et al., 2019).
Para una carrera en altura viviendo al nivel del mar, contar con una caída de rendimiento y ajustar el ritmo desde la largada.
Limitaciones
El estudio de 1700 m es observacional. La duración de la estadía, la carga de entrenamiento, el sueño y la alimentación variaron a la vez entre atletas.
El estudio de 1200 m es transversal y no puede descartar que los atletas que viven en altura tengan otras diferencias de base.
Los dos estudios fueron solo en hombres y con muestras chicas.
Referencias
Gore CJ, Sharpe K, Garvican-Lewis LA, et al. (2013). Altitude training and haemoglobin mass from the optimised carbon monoxide rebreathing method determined by a meta-analysis. British Journal of Sports Medicine, 47(Suppl 1), i31–i39. https://doi.org/10.1136/bjsports-2013-092840
Hirayama M, Matsuda A, Sakamoto K, Neya M (2026). Changes in total hemoglobin mass and its relationship with conditioning indices during altitude training at 1700 m. International Journal of Sports Physiology and Performance, 21(10), 1143–1148. https://doi.org/10.1123/ijspp.2025-0672
Durand F, Brau Villaro S, Raberin A (2026). Impact of living and training at low altitude for several years on endurance performance at higher altitude. Myth or reality. Experimental Physiology. Publicado online antes de la versión impresa. https://doi.org/10.1113/EP093863
Sim M, Garvican-Lewis LA, Cox GR, et al. (2019). Iron considerations for the athlete. A narrative review. European Journal of Applied Physiology, 119(7), 1463–1478. https://doi.org/10.1007/s00421-019-04157-y



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