Nutrición entre dos sesiones. Carbohidratos, proteína, líquidos y suplementos
Actualizado: 6 oct
En agosto subí un carrusel con la revisión de Naderi y colaboradores (2025) sobre estrategias nutricionales para recuperarse y rendir en la sesión siguiente. El escenario es el de un doble turno, una carrera por etapas o una competencia con series, es decir, cuando entre un esfuerzo y el otro hay entre 2 y 24 horas. Con 48 horas de por medio, una alimentación correcta durante el día suele alcanzar. Con menos tiempo, el orden y las cantidades pesan mucho más.
Glucógeno del hígado y del músculo
El glucógeno es la forma en la que guardamos carbohidratos, en el músculo y en el hígado. El del músculo se usa ahí mismo, en el músculo que trabaja. El del hígado mantiene la glucosa en sangre, y esa glucosa llega al cerebro y a los músculos. En sesiones de más de 90 minutos sin comer carbohidratos se puede gastar entre un 40 y un 60 % del glucógeno del hígado.
Reponer lleva tiempo. Con una ingesta alta de carbohidratos, el hígado puede tardar entre 11 y 25 horas en volver a llenarse, y el músculo entre 24 y 36 horas, con 7 a 12 g de carbohidrato por kilo de peso por día. Por eso, si la próxima sesión es en pocas horas, no se llega con todo repuesto, y la meta es llegar con lo más que se pueda.
Primeras horas
Después del ejercicio el músculo tiene una capacidad aumentada de captar glucosa. La contracción activa vías como la AMPK y la CaMK, que llevan los transportadores GLUT4 a la membrana sin necesidad de insulina, y la glucógeno sintasa, la enzima que arma el glucógeno, está muy activa. Esa ventana se aprovecha comiendo carbohidratos desde el primer momento.
Ivy y colaboradores (1988) lo mostraron en 12 ciclistas. Con carbohidrato inmediatamente después del ejercicio, la resíntesis de glucógeno en las primeras 2 horas fue de 7,7 µmol/g/h. Cuando la ingesta se retrasó 2 horas, en ese tiempo fue de 2,5, y después de comer subió a 4,1, prácticamente igual al 4,3 del otro grupo en las horas 2 a 4. O sea, el tiempo perdido al principio no se recupera después, y a las 4 horas el grupo que esperó tenía menos glucógeno.

Díaz-Lara y colaboradores (2024) lo llevaron al día siguiente. Nueve personas retrasaron 3 horas los carbohidratos después de una sesión, tomando solo agua en ese tiempo. Al otro día el glucógeno muscular medido no fue distinto, pero completaron en promedio 5 intervalos menos y con un esfuerzo percibido unos 2 puntos más alto. Una hipótesis es que la diferencia esté en el glucógeno del hígado.
Cantidad de carbohidrato
La recomendación es de 1 a 1,2 g por kilo por hora durante las primeras 4 horas. Para una persona de 65 kg son entre 65 y 78 g por hora, repartidos en tomas chicas y frecuentes. Combinar glucosa y fructosa ayuda al hígado. En la revisión de Gonzalez y colaboradores (2017), el glucógeno del hígado se repuso a unos 3,6 g por hora con glucosa sola y a unos 7,3 g por hora con glucosa más fructosa.
Proteína
Para la recuperación muscular se recomiendan entre 20 y 40 g de proteína después de la sesión, o entre 25 y 40 g si es de origen vegetal, dentro de un total de 1,2 a 1,8 g por kilo por día en deportistas de resistencia. Sumada al carbohidrato, la proteína mejoró entre un 0,6 y un 1,6 % el rendimiento de la sesión siguiente.
Sobre el glucógeno, el metaanálisis de Craven y colaboradores (2021) es bastante claro. Comparado con agua, el carbohidrato aumentó la resíntesis en 23,5 mmol por kilo de músculo seco por hora, y agregar proteína al carbohidrato sumó apenas 0,4, una diferencia sin significación estadística. Según la revisión de Naderi, la proteína suma al glucógeno cuando el carbohidrato queda corto, cerca de 0,9 g por kilo por hora o menos.
Líquidos
Para rehidratarse hace falta tomar entre el 125 y el 150 % del peso perdido durante la sesión, porque una parte del líquido se pierde por orina en las horas siguientes. Pesarte antes y después te da el número. La bebida también cambia cuánto se retiene. Maughan y colaboradores (2016) crearon un índice de hidratación que compara cuánto líquido queda en el cuerpo 2 horas después de tomar una bebida contra el agua. Con el agua como 1, la solución de rehidratación oral dio 1,54, la leche entera 1,50 y la leche descremada 1,58. El sodio y las proteínas ayudan a retener el líquido.
Suplementos
Naderi y colaboradores clasificaron la evidencia en tres grados. El grado I, el más sólido, incluye los carbohidratos, el glucógeno del hígado, la proteína, la combinación de carbohidrato y proteína, y los líquidos. En el grado II están el bicarbonato, la creatina con carbohidratos y la cafeína con carbohidratos. Las grasas y los micronutrientes quedaron en el grado III.
Bicarbonato, 0,3 a 0,4 g por kilo. Restablece el equilibrio ácido base en unos 75 a 90 minutos, y tiene sentido cuando la siguiente sesión es intensa y está cerca. Puede dar molestias digestivas, así que se prueba antes en entrenamiento.
Cafeína, 3 a 8 mg por kilo junto con carbohidrato. Con 8 mg por kilo y 1 g de carbohidrato por kilo por hora, el glucógeno repuesto fue un 66 % mayor, y con 1,2 g por kilo por hora no agregó nada. Si la sesión siguiente es al otro día, la cafeína de la tarde puede costarte sueño, y el sueño también es recuperación.
Creatina, 5 a 20 g por día. Junto con carbohidratos puede aumentar el glucógeno muscular.
Aplicación práctica
Lo que puedo concluir es que el tiempo hasta la próxima sesión define la estrategia.

Menos de 4 horas. Carbohidrato desde el primer momento, 1 a 1,2 g por kilo por hora, con glucosa y fructosa, en tomas chicas. Líquidos con sodio, 20 a 40 g de proteína si la tolerás, y bicarbonato o cafeína solo si ya los probaste.
Entre 4 y 24 horas. Empezá con carbohidrato en la primera hora y seguí con comidas completas. Si la sesión fue larga o muy intensa, apuntá al rango alto de carbohidratos del día y repartí la proteína en 3 o 4 tomas.
Más de 24 horas. El horario pesa menos y el total del día pesa más, con 7 a 12 g de carbohidrato por kilo por día cuando la carga es alta.
Limitaciones
Es una revisión narrativa, sin un método sistemático de búsqueda ni de selección de estudios.
La mayoría de los estudios se hicieron en varones y en ciclismo de laboratorio, y no siempre se pueden trasladar a la carrera a pie o a la montaña.
Uno de los autores declaró un conflicto de interés.
Los estudios de Ivy y de Díaz-Lara tienen 12 y 9 participantes.
Referencias
Naderi A, Rothschild JA, Santos HO, et al. (2025). Nutritional strategies to improve post-exercise recovery and subsequent exercise performance. A narrative review. Sports Medicine, 55(7), 1559–1577. https://doi.org/10.1007/s40279-025-02213-6
Ivy JL, Katz AL, Cutler CL, Sherman WM, Coyle EF (1988). Muscle glycogen synthesis after exercise. Effect of time of carbohydrate ingestion. Journal of Applied Physiology, 64(4), 1480–1485. https://doi.org/10.1152/jappl.1988.64.4.1480
Díaz-Lara J, Reisman E, Botella J, et al. (2024). Delaying post-exercise carbohydrate intake impairs next-day exercise capacity but not muscle glycogen or molecular responses. Acta Physiologica, 240(10), e14215. https://doi.org/10.1111/apha.14215
Gonzalez JT, Fuchs CJ, Betts JA, van Loon LJC (2017). Glucose plus fructose ingestion for post-exercise recovery. Greater than the sum of its parts? Nutrients, 9(4), 344. https://doi.org/10.3390/nu9040344
Craven J, Desbrow B, Sabapathy S, et al. (2021). The effect of consuming carbohydrate with and without protein on the rate of muscle glycogen re-synthesis during short-term post-exercise recovery. A systematic review and meta-analysis. Sports Medicine Open, 7(1), 9. https://doi.org/10.1186/s40798-020-00297-0
Maughan RJ, Watson P, Cordery PA, et al. (2016). A randomized trial to assess the potential of different beverages to affect hydration status. Development of a beverage hydration index. American Journal of Clinical Nutrition, 103(3), 717–723. https://doi.org/10.3945/ajcn.115.114769



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